Tú que estás por encima de nosotros,
Tú que eres uno de nosotros,
Tú que estás también en nosotros,
puedan todos verte también en mí,
pueda yo prepararte el camino,
pueda yo darte gracias por cuanto me sucede.
Pueda yo no olvidar en ello las necesidades de los otros.
Que todo en mi ser se encamine a tu gloria
y que yo no desespere jamás.
Porque estoy en tus manos,
y en ti todo es fuerza y bondad.
Dame sentidos puros, para verte…
Dame sentidos humildes, para oírte…
Dame sentidos de amor, para servirte…
Dame sentidos de fe, para morar en ti…
Dag Hammarskjóld.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *