Jesús, no se aparta, extiende la mano y nos toca.
Toca la herida
Toca la vergüenza
Toca lo que nadie más quiere tocar.
Jesús no se contamina de nuestra miseria. Nuestra miseria se sana con su Amor.
Hoy quiere tocarnos a nosotros. Justo ahí, donde más duele.
Dile, ahora, en tu corazón:
«Jesús, toca esto.»
Eso que más pesa.
Eso que mas escondes.
Eso que más necesitas que Sane.
(Adoración Emaús)
Deja una respuesta